Me parece increíble que recibir una invitación de boda sea como recibir un paquete bomba hoy en día, da igual que sea tu mejor amigo o un primo lejano, recibir una invitación de boda es un dolor de riñón automáticamente.
Yo entiendo que la gente quiere casarse por todo lo alto, que es un día especial y que nadie quiere racanear el día de su boda, pero pasa lo siguiente, cada persona tiene un nivel de ingresos diferente y unas capacidades financieras diferentes, dicho esto, vale que se quiera tener una boda tipo futbolista, pero si eres una persona que cobras el smi y tu pareja también no puedes pedir un crédito a pagar en varios años solo por tener una boda con caballo, fuegos artificiales, pista de patinaje artificial o el cathering que le sirvió la boda a un famoso, más que nada porque no puedes permitirlo y está por encima de tus posibilidades, puedes organizar una boda alquilando un cortijo y con una comida modesta pero pasándolo genial igualmente, pero claro, entonces no sería una boda de cuento.
Vivimos en un mundo donde todo el mundo lo quiere todo, la mejor tv, el mejor coche, el mejor viaje.... Pero siento deciros que no se puede tener todo lo que uno quiere, si no lo que puede tener, yo no tengo un panamera sencillamente porque no puedo mantenerlo y no quiero endeudarme hasta los dientes.
¿Y en que se traduce todo ese desfase presupuestario de las bodas? Pues que ya estás obligado a dar de regalo como mínimo 150€ por persona, debido a que si sumas los menús que se eligen para las bodas y todo lo demás que se contrata, mínimo te ves en la obligación de dar ese dinero para no dejar en pérdidas a los novios, eso sin contar el traje que te tienes que comprar, la gasolina si la boda es en otra provincia y el hospedaje.
Es increíble que lo que debería ser una alegría, que un ser querido tuyo se case, hoy en día sea un incordio y hasta motivo de peleas entre amigos. SE NOS FUERON DE LAS MANOS LAS BODAS