Buenas trones,
En varias empresas en las que he trabajado, he cometido el mismo error: ser eficiente y rápido en las tareas al comienzo para demostrar valía.
Craso error, las consecuencias serán:
El trabajo se paga con más trabajo.
Inicialmente, el jefe te felicita y habla bien de ti, lo cual parece ser positivo.
Sin embargo, al enfocarte en tareas rutinarias, en realidad estás ayudando a tu jefe directo y no estás teniendo un impacto directo en la alta dirección, a quienes no podrás influir fácilmente.
Una vez que te encuentres atrapado en esta rutina, será complicado liberarte, incluso si recibes una promoción.
Mi consejo es el siguiente: es preferible tomarse más tiempo para realizar las tareas y entregar un trabajo impecable. De esta manera, podrás impresionar tanto a tu jefe como a aquellos que están por encima de él. En consecuencia, recibirás menos carga de trabajo y mejorarás tu calidad de vida.
¿Os ha pasado algo parecido, trones? Os leo
Edit: No creo que la solución como comentan algunos sea hacer menos, si no, ser más detallista, aportar algo de más valor a la tarea aunque se tarde el doble o triple en hacer. Esto se verá indudablemente mejor compensado que hacer la tarea rápidamente.