Los consejos están bastante bien y resumidos.
Desde mi experiencia, lo más importante es dejar de "sobrepensar" y actuar. La verdad es que la vida te pone bastantes obstáculos cuando tienes un objetivo o meta, pero verdaderamente, es ahí donde se aprende.
Por ejemplo, puede pasar con las mujeres, con los trabajos, con las relaciones. Al final el tener las experiencias es lo que te hace estar vivo de verdad.
Y pensar una cosa, no tengáis miedo al fracaso ni al rechazo, dentro de cien años todos muertos y poco importará las veces que hayas fracasado (que los fracasos hay que tomárselos como experiencia de la que se aprende, no es algo malo en el sentido estricto de la palabra, tenéis que sacar las cosas buenas de los fracasos, de las perdidas, de los desamores...), y respecto al rechazo, la opinión de los demás os la tenéis que pasar por el forro de cojones. Al final el problema es de uno mismo, y nadie mejor que uno mismo sabe lo que le conviene (en términos de autocrítica constructiva y no problemas mentales gordos, no es lo mismo un desánimo temporal que una depresión grave).
Tenéis cuatro áreas en vuestra vida, y se deben cuidar y mejorar continuamente:
Área física: aquí ya sabéis, no voy a añadir nada que no se haya repetido en la eternidad.
Área mental: hacer cosas que supongan un reto para la cabeza, como leer un libro 30-60 minutos, aprender algo, estudiar, cualquier cosa que tenga la cabeza activa.
Área emocional: saber interpretar y expresar las emociones de uno mismo, y buscar la causa. Buscar lo bueno de cada suceso, siempre lo hay.
Área espiritual: una área totalmente olvida, en esta época tenemos muchas cosas, pero estamos deshumanizados, conectar con vosotros mismos, con vuestro ser. Ya sea a través de la religión, de la meditación, del autodescubrimiento, la filosofía, lo que sea. Lo importante es buscar el que, el cómo aparecerá después.
Recordad que la vida es muy breve, y desperdiciamos mucho tiempo en pensar en supuestos escenarios que nunca llegan a ocurrir o con ocio con grandes dosis de dopamina.
Nadie os va a decir que tenéis que hacer, el propósito es único y personal.
Y no tengáis miedo al cambio ni a la muerte. El cambio es una constante en la vida, así es y será, y la muerte es una compañera que tarde o temprano vendrá a nosotros, no tenemos ningún control sobre ella.